Una noche a tu lado,
En un cielo azulado
Por el fulgor de la luna,
Miro tu agraciado rostro
Y despiertas en lo oscuro,
Y te miro como siempre,
Y también te miro como nunca,
Como siempre…
porque te miro lleno de amor,
Y como nunca…
porque te miro como el primer día,
Si te digo que te amo y te adoro,
ya no es suficiente,
¿Cómo te digo algo
que no puedo explicar con palabras?,
Y por las noches cuando nuestros cuerpos,
Están muy juntos y desnudos ante el frio inminente,
Antes siquiera de calentarme contigo
y ponerte un dedo sobre tu piel,
Le agradezco al cielo tener un ángel en mi cama,
e inicio junto a ti la espera de la semilla…
deseando alojar mi raíz,
en tu preciada fertilidad,
deseando ver como germinarán,
los frutos de nuestro amor.
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